martes, 18 de mayo de 2010

Madera

-Por qué tanto tiempo desaparecido?

-Estaba en otras cosas, pero ahora ya bien.

-Y eso que traes ahí?

-Son tuyas. Siempre te han gustado de nylon. Mexicanas.

-Ah sí, gracias a dios nada de metal, eh. Todavía tengo las marcas de la última vez. Me dan ganas de matar al sádico hijo de puta que las inventó.

-A mí también me lastiman. Sólo sirven para Hotel California y a veces.

-Sí y también gracias por cuidarme.

-De nada, cómo no lo iba a hacer? Palo de Rosa, verdad?

-Sí, el mejor. Para darle profundidad al sonido. Y agradable al tacto.

-Me doy cuenta. Siento que nunca te dejé.

-Pero sí lo hiciste. Ahora deja de hacer pendejadas y concéntrate conmigo.




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