jueves, 1 de julio de 2010

2,4,12


Sólo que a veces hay que probar lo contrario. En este caso, el nudillo, porque aquí la violencia es secundaria, lo que domina es la mente. El poder nace de la nuca para arriba.

Por eso Ramón no se cansa de gritar concéntrate, chinga!!!!!!que no veas mis manos, veme a los ojos!!!!!!. Ramón fue campeón, sabe lo que dice. Mejor sus gritos que los consejos de Diego, un argentino que se dedica a tomarle fotos a viejas en pelotas y hace la misma rutina: “ConcentrÁte, che, que éste en un descuido nos la mete por el orto”.

-Ramón, ¿qué piensas del judo, en dónde no se da un solo golpe?
-Respetamos todas las artes marciales
-Pero qué piensas de eso. De qué a diferencia de aquí, en el judo no se dan puñetazos.
-Pues que el jujitsu está cabrón sí.
-….El judo….
-Sí, el jujitsu.

Porque aquí no se andas con dobles tintas. No se rasuran los huevos, como me dijo un amigo que le han pedido en otro lugar. Aquí sólo vienes a coordinar el cerebro.

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