domingo, 1 de agosto de 2010

Era


Paso por aquí diario rumbo al trabajo. Justo en ese punto hay (había?) un vendedor callejero de audífonos, un puestito de sándwiches y otro de paraguas. Cuando estoy de buenas, saludo al Roble.

Y un día cae una granizada, como ayer, se cae el Roble de 15 metros que estaba ahí haciendo sombra y qué te queda? También le pegó a tres coches que pasaban por ahí a esa hora. Otra vez, qué te queda?

Una escultura de unas manos verdes a la Sequeiros, igual, quedó desecha. Eso es bueno. A NADIE le gustaba.

Destruye las cosas como están y después destruye lo que somos. Como el Clima.

4 comentarios:

  1. cuándo fue eso? Ni me enteré. Qué bien que destruyó la esculturilla esa verde que, por cierto, ya estaba a medias.

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  2. Por culpa del Roble, que se cayó en la esquina de mi casa, di una vuelta gigante e hice una hora y media a Perisur...

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