martes, 7 de septiembre de 2010

Antifaces


¿A quién no le gustan los mapaches?


Desde que era pequeño me agradaban mucho, hasta el nombre. Cuando vivía en DC los veía muy seguido y en muy distintas actividades. Buscando comida en el bosque, trepando un árbol, hurgando el bote de basura. Lo normal. Todos en familia. Una vez hasta se comieron mi calabaza de Halloween que dejamos afuera de la puerta de la casa. Yo hubiera hecho lo mismo.


A diferencia de miles y miles de animales, los mapaches también son bastante agradables porque lavan su comida.
Ahora me entero que hay una especie de plaga de mapaches en Nueva York. La oración no tiene sentido. Una plaga es algo que te encuentras en la alacena sin razón alguna. Un mapache, o hasta seis, buscando comida en un bote de basura afuera de un restaurante citadino no es una plaga, es una fiesta. La lógica de ese “razonamiento” de plaga se explica abajo.
Lógica menos 10. Mapaches 100.

Sólo he visto un mapache en México. Fue en casa de un amigo que vivía cerca de La Marquesa. Estaba, claro, cerca del contendedor de basura del condominio en donde vivía mi amigo. El cuidador llegó a asustarlo, pero al animal le valió. Le aventó un palo, le valió. Le gritó, le valió. Después trato de perseguirlo y el mapache decidió mejor correr.

Generalmente son apacibles. En el sur de Estados Unidos, incluso, los educan como mascotas. Este pesa 75 libras.


Pero a veces también pueden llegar a hacer esto, si se sienten agredidos.


Sólo hay una cosa más cool que un mapache y se llama “perro-mapache”. Es una animal que vive en Asia y son tan pero tan raros que los japoneses piden un deseo cada vez que ven uno. Tú y yo los conocemos por Super Mario Bros. 3 y su famoso tanooki suit, el mejor y el más raro disfraz del juego.






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