lunes, 24 de diciembre de 2012

UV



Tú eres un filtro para mí. Traslúcida, en capas, cubierta protectora contra el Sol.

El Sol de Invierno que quema más que todos los otros soles del año porque en el último mes no hay nubes en la Ciudad de México. (¿Cómo las habría si no llueve desde hace un buen rato? ¿Meses? ¿Años?) La luz del frío es traicionera. Si te resguardas a la sombra te hiela el viento. Si te expones a los rayos UV te despedaza la piel. No hay balance, sólo traspiés entre un estado y otro. Frío-Quemazón-Alivio-Frío.

Eres un filtro que distorsiona la contaminación. Lo distorsiona todo, de hecho. Los filtros absorben el elemento del cual fueron diseñados. Si son azules, absorben la luz azul. Si son magenta, el rojo oscuro. Si son UV, los rayos invisibles del Sol. El efecto se usa para eliminar los colores mullidos que se dan al medio día. También realzan otras propiedades de la luz invisibles para el ojo humano, y esas son las más importantes. El iris no las capta. No puede porque no está diseñado para eso. No se ven, sólo se sienten, muchas veces en retardo.

Filtro. Cobertura. Avanzamos un día más. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario