viernes, 13 de noviembre de 2015

La dictadura en España de Miguel Primo de Rivera (1923-1930)

En este texto resumiré los principales elementos del escrito “Sin política y sin conflicto: el intento de la Dictadura de Primo de Rivera”, escrito por Gabriel Pere para el libro Historia de España, siglo XX, 1875-1939 (2005), autoría de Ángel Baamonde. 

Aquí vemos el desempeño en el gobierno y la llegada al poder del general Miguel Primo de Rivera (1870-1930), quien trató de instaurar un gobierno conservador en oposición directa con las tendencias liberales políticas y monárquicas que habían imperado en España en la última parte del siglo XIX y principios del XX. Primo de Rivera contó con la avenencia de Alfonso XIII y llegó al poder en 1923 después de un golpe militar. 

Creyó en la monarquía, pero al mismo tiempo adoptó formas seudo fascistas de poder importadas de Italia. A diferencia del régimen fascista impuesto en Italia, en España se mantuvo la monarquía. Esta fue además la época de las grandes dictaduras de Europa. Viendo de esa forma la actuación de Primo, dice el autor, no debe sorprender lo que sucedió en la España de la primera posguerra. Dejó el cargo en 1930 después de perder el apoyo de la monarquía y la milicia.

La razón del golpe por el cual Primo de Rivera justificó su llegada al poder fue “liberar al país de la vieja política”, destruyendo todo el aparato viciado de la Restauración. De ahí que su objetivo fuese reunir el poder un pequeño número de personas para corregir el rumbo. El origen de estos problemas había sido el año 1898. La metáfora de “cirujano de hierro” se utilizó para destruir el poder de los caciques que se encontraban en la vida local, judicial y partidos de España. Primo de Rivera insertó a militares en esas esferas del poder para desterrar las viejas estructuras. 

A la cabeza quedaba él mismo. En esta primera fase del gobierno, en 1923, también instauró una proclamación de estado de guerra. En 1924 se aprobó el Estatuto Municipal y se sustituyó a los militares que habían sido colocados en el poder en la inmediatez del golpe militar. Ese mismo año se hizo oficial el lanzamiento de la Unión Patriótica (UP). Su intención en este momento era construir un nuevo edificio político y una fuerza política propia. Para esto requirió el apoyo de la organización paramilitar del Somatén y otras organizaciones capaces de actuar en defensa de los “ciudadanos honrados” al margen de la mediación del Estado. 

Dichas organizaciones eran generalmente conservadoras, económicas y patronales y podían transformase en apéndices armados contra frentes de oposición. Algunas de ellas tuvieron tendencias fascistoides, a pesar de que Primo no instauró un gobierno de esa naturaleza, pues su llegada al poder nunca fue apoyada por una masa popular, sino que fue una movilización desde arriba.

 A partir de 1924 se buscó un apoyo popular para el gobierno primoriverista. La UP fue determinante en este esfuerzo, pero nunca logró su objetivo cabal de asumirse como partido político. A pesar de eso, hubo enfrentamientos constantes de estudiantes, intelectuales y sectores del propio ejército. En 1925 entran algunos civiles a su gobierno, pero a la cabeza sigue estando Rivera. A esto se le llamó el Directorio Civil. 

Poco después se trató de aprobar una Asamblea que cambiaría radicalmente la organización política española en Estado, Provincia y Municipios. En la misma participaron personas de las áreas conservadoras y más acaudaladas de la sociedad. Después se propuso un Consejo del Reino en el que se limitó el poder de la Corona. 

El nuevo gobierno pretendía ser una dictadura de notables. Iba contra el liberalismo. Era corporativo, intervencionista, antidemocrático y conservador. La religión era católica, la monarquía sagrada y la propiedad privada muy importante. Era antirregional. En 1929, sim embargo, la peseta se devaluó y el gobierno de Primo comenzó a deteriorarse. Poco tiempo después perdió el apoyo de la monarquía y del ejército y tuvo que salir de España. Murió en Francia en 1930.  

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